De acuerdo con la política francesa, ‘ha llegado el momento de definir principios éticos para enmarcar esta disrupción técnica y asegurarnos de que la inteligencia artificial esté al servicio de intereses colectivos y repose en valores humanistas’.
Al referirse a la labor de la Unesco sobre la IA, aseveró que se trabajará sobre la base del primer informe de la Comisión Mundial de Ética y Conocimientos Científicos, el cual está ‘dedicado a la inteligencia artificial y proporcionará sin duda un apoyo científico importante a la reflexión y las iniciativas de los Estados Miembros’.
De su lado, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Ángel Gurría, mencionó la necesidad de cooperar para que la IA sea un vector de crecimiento integrador y sostenible.
‘Tenemos que hacer esto bien, porque la inteligencia artificial despierta optimismo, pero también ansiedad y preocupaciones de carácter ético’, declaró, y abogó por aunar esfuerzos con la Unesco para ‘lograr una inteligencia artificial menos artificial y más inteligente’.
Durante la conferencia profesores universitarios, representantes de organizaciones intergubernamentales, ministros, representantes del sector privado, de la comunidad tecnológica, de la prensa y de la sociedad civil coincidieron en la necesidad de desarrollar principios éticos para gobernar la IA, que sean transparentes y responsables.
Al finalizar el evento y como seguimiento al asunto, comenzó la Semana de la Unesco del Aprendizaje Móvil, que se extenderá hasta el viernes y se centrará en la IA y el Desarrollo Sostenible.

